Factores de riesgo de padecer cáncer de mama
 

        Cualquier mujer, por el hecho de serlo, puede padecer un cáncer de mama a lo largo de su vida; sin embargo, existen ciertas características, a las que denominamos factores de riesgo, que hacen que una determinada mujer tenga más o menos probabilidad de contraer la enfermedad.

        El haber padecido la enfermedad en una mama multiplica por 5 las posibilidades de padecerla en la otra, siendo el riesgo tanto mayor cuanto mejor fue el pronóstico del primer caso y aumentando éste con el paso del tiempo.

        Algunos procesos benignos de la mama también pueden aumentar el riesgo en mayor o menor grado: la hiperplasia atípica ductal o lobulillar, la hiperplasia simple en mujeres de menos de 40 años, la papilomatosis, etc. Sin embargo es preciso señalar que la mastopatía fibroquística como tal no supone aumento de riesgo. Las mujeres que padecen este proceso, que no es una enfermedad, tienen que vigilarse estrictamente porque sus mamas son difíciles de explorar, pero no porque tengan más riesgo de cáncer de mama; tienen más riesgo, si lo padecen, de tardar más en ser diagnosticadas.

        La edad: entre 45 y 65 años es cuando aparece con más frecuencia la enfermedad, pero cada vez se están observando casos en mujeres más jóvenes, incluso por debajo de 35 o 30 años. Por encima de 65 años el riesgo continúa aumentando aunque de forma menos acusada.

 

 

        Riesgo familiar: el cáncer de mama es una enfermedad esporádica en alrededor del 90% de los casos; sin embargo, cuando la madre, hija o hermana (parentesco en primer grado) de una mujer lo padeció, el riesgo aumenta al doble y más aun si lo padeció antes de la menopausia o fue bilateral. Cuando acontece en familiares de parentesco más lejano el riego es mucho menor.

        Existen factores hormonales bien conocidos que se relacionan con aumento del riesgo: primera regla antes de los 10 años; menopausia después de los 55; no tener hijos o sobre todo tener el primero por encima de los 30 años; utilización prolongada de estrógenos, etcétera.

        Otros factores como la ausencia de lactación natural, la tendencia progresiva a tener pocos hijos, la alimentación, la obesidad, la raza, el clima, no han podido ser relacionados, por el momento, con el aumento de frecuencia del cáncer de mama.